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Noticias

Acceso al agua potable (Horizonte 2020)

AGUA POTABLE EN CONCIONES EXTREMAS

El cambio climático y el crecimiento de la población hace más difícil la tarea de proveer de agua a la población de Oriente Medio. A su vez, el consumo creciente también pone bajo presión los acuíferos, y aumenta el riesgo de desertización en esos países. De los 33 países con mayor probabilidad de sufrir escasez extrema en 2040, 14 serán Estados de Oriente Medio, según un informe del World Resources Institute. Esta organización de investigadores prevé que para esa fecha países como Arabia Saudí, Irak o Líbano empleen más del 80% de sus acuíferos para satisfacer las necesidades de los hogares, de la industria o de la agricultura. Una situación difícilmente sostenible.

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Agua regenerada para la conservación de espacios naturales

EL AGUA REGENERADA PARA USO AMBIENTAL

Más de medio hectómetro cúbico de agua regenerada de una depuradora de Aigües d'Elx garantiza la supervivencia del paraje natural de El Clot del Galvany, un auténtico "paraíso" para las aves junto al Mediterráneo pese a que está casi escondido entre urbanizaciones de Elche y Santa Pola. Este ejemplo de colaboración en el aprovechamiento de las aguas regeneradas a nivel terciario para abastecer las charcas y la cubierta vegetal del paraje natural ilicitano es una rara avis a exportar.

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Ante la sequía: "hay que actuar tanto en la oferta de los recursos como en la demanda. No demos por buena toda el agua que decimos necesitar"

Las escasas precipitaciones se localizan en la costa y no en el interior, que es donde están las cabeceras de los ríos que alimentan los pantanos y que se encargan de abastecer a ciudades y regar la huerta.

En el Segura se reúnen. «Hay que prorrogar las medidas destinadas a ahorrar agua». La actual coyuntura es de «extrema escasez». Ya dijeron en octubre que la situación de la cuenca no iba a permitir garantizar todas las demandas con las reservas disponibles. Y eso significa que hay que priorizar. Primero, el consumo humano. Segundo, el caudal ecológico del río Segura.

¿Qué ha pasado? Llevamos cuatro años de sequía y en Alicante están en situación de emergencia. Ya no llega agua del trasvase procedente del Tajo porque los embalses de Entrepeñas y Buendía están bajo el mínimo que permite una transferencia hacia el Segura. «Especialmente preocupante es la situación de los pantanos de la cabecera de cuenca, que se hallan al 6% de su capacidad» en una época en que deberían estar recargándose para poder afrontar las estaciones más secas del año con garantías. Pero no llueve.

 

 

No es una situación nueva. Estamos acostumbrados en la cuenca mediterránea a lo que los expertos llaman 'estrés hídrico', con periodos cada vez más prolongados de sequía, que se agravarán en un futuro debido al cambio climático. Pero todas las expresiones de extrema escasez, de emergencia, dichas por parte de la junta de gobierno de una institución como la Confederación Hidrográfica del Segura suenan a problemas graves.

La sobreexplotación de acuíferos es uno de los problemas en la zona mediterránea

Joaquín Melgarejo es director del Instituto del Agua y de las Ciencias Ambientales de la Universidad de Alicante. Y resume muy claramente lo que hay que hacer: «Tenemos que mimar el recurso, porque todo nuestro paradigma de crecimiento depende del agua». Más en una provincia que ha tenido que poner en marcha fábricas de agua, es decir desalinizadoras, para poder abastecer a la población. No hay suficientes recursos hídricos para atender las demandas si no hay una mayor oferta.

Cuenca del Júcar

En la cuenca del Júcar, que en la Comunitat Valenciana coincide más o menos con la provincia de Valencia, no se habla de la misma extrema urgencia, pero la situación podría calificarse como preocupante. Es verdad que el año hidrológico 2016-2017, que empieza en octubre y acaba con el final del verano, fue especialmente húmedo, y durante los meses de diciembre y enero se llegaron a recoger 500 litros por metro cuadrado. ¿Entonces, cuál es el problema? Pues que las lluvias se concentran en la costa y no en la cabecera de los ríos, donde están los grandes embalses que suministran agua a las ciudades y permiten regar la huerta valenciana. «El almacenamiento clave se encuentra en Alarcón y Contreras, en los embalses de cabecera, grandes, porque con periodos de sequía de cuatro o cinco años, como los que tenemos aquí, necesitamos pantanos que nos permitan un almacenamiento hiperanual», explica Manuel Pulido, director del Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente de la Universidad Politécnica de Valencia.

 

Riegos eficientes

En realidad, quienes mejor conocen esa realidad son los regantes, acostumbrados a disponer de poca agua. «Aquí sabemos que es un bien escaso, que lo debemos cuidar; hay una gran conciencia y por ello se ha modernizado el regadío instalando riego por goteo en una buena superficie agrícola de la Comunitat», explica un representante de los regantes. Las cifras hablan de entre un 70% y un 80% de riego eficiente. Sobre todo porque es la agricultura la que se lleva los grandes volúmenes de agua en la Comunitat. Los porcentajes son de un 80% para la tierra, un 15% para el consumo humano, un 5% para uso industrial. Ignacio Morell, catedrático de Hidrogeología de la Universitat Jaume I de Castellón, explicó en una jornada sobre mejora en la producción de cítricos que en los últimos veinte años el sector ha hecho un gran esfuerzo, de manera que la agricultura valenciana «consume hoy entre el 60% y el 70% menos de agua».

Francesc Hernández, director del Máster de Gestión de Recursos Hídricos de la Universitat de València, cree sin embargo que se puede hacer más, porque hay todavía mucho riego por inundación. «El problema es que si hay restricciones presupuestarias una de las primeras víctimas es la ayuda a la reconversión de regadíos. Eso demuestra que no es prioritario y que depende más de la voluntad o de una disponibilidad presupuestaria puntual». Además, Hernández cree que no se puede echar la culpa a los agricultores, que actúan «como seres racionales, y que al final se puede preguntar: ¿por qué tengo que cambiar el sistema de riego si no es una inversión justificada por los beneficios? A no ser, claro está, que me obligues a nivel normativo».

 

Esa escasez implica la que ha hecho que las cuencas del Júcar y del Segura sean de las más reguladas que existen, pues durante el siglo XX se construyeron los grandes pantanos, después llegaron los trasvases, más recientemente los sistemas que permiten la reutilización de agua de las depuradoras y también las desalinizadoras. Porque si no hay suficiente agua, si hay que fabricarla, se hace. Porque la oferta disponible no cubre la demanda.

Y tradicionalmente los esfuerzos se han centrado en aumentar la oferta de recursos. Por ejemplo, con la construcción de pozos. El problema es que la disponibilidad de agua en el subsuelo también se agota, y cada vez hay que perforar a más profundidad, con los costes ambientales y energéticos que produce. De hecho, la sobreexplotación de los acuíferos es uno de los grandes problemas ambientales que existen en la zona mediterránea, porque, como dice Francesc Hernández, es casi imposible recuperar un acuífero agotado. Se ha perdido para siempre. Joaquín Melgarejo explica que en Alicante ya hay zonas donde las perforaciones llegan a los 200 metros de profundidad.

Y aquí entra en juego el precio. Mientras que en Valencia las grandes infraestructuras están amortizadas por los usuarios y esa agua tiene un coste prácticamente cero, según explica Hernández, en Alicante la situación es muy diferente. A falta de recursos superficiales suficientes, el agua hay que comprarla, ya sea la que proviene del trasvase Tajo-Segura, en menor medida del Júcar-Vinalopó, por el coste energético de extraerla de los pozos o más recientemente de las desalinizadoras. «En Alicante es un bien tan escaso que sabemos que lo tenemos que mimar».

En la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, responsable en la gestión del agua en municipios tan importantes como Alicante, Elche, Orihuela o Torrevieja, ya lo avisaron la pasada semana: estarán vigilantes para que los ayuntamientos hagan una mejor gestión del agua y no se malgaste. Es decir, no hablan todavía de restricciones para el consumo, eso llegaría en última instancia.

Conforme los recursos hídricos van escaseando cada vez más, además de que el acceso se complica y hay que pagar más por él, comienzan las tensiones. Porque el agua es un bien de primera necesidad y por tanto Estado tiene las competencias, pero... ¿a quién pertenecen los caudales del río Júcar, que nace en Castilla-La Mancha y desemboca en Valencia? Aquí intervienen los derechos de agua adquiridos a los usuarios. Y aquí, cuando hay escasez, incluso los gobernantes de cada lugar contribuyen a las tensiones. Sucede en el caso del trasvase Tajo-Segura, donde el Gobierno de Castilla-La Mancha ha recurrido las decisiones del Ejecutivo central de transferir caudales hacia la Comunitat Valenciana y Murcia. Y todos los recursos los ha perdido.

 

Objeciones a los trasvases

Sucedió también con el proyecto del gabinete de Aznar, que puso sobre la mesa la posibilidad de construir un trasvase en el Ebro para llevar agua a las zonas más áridas de la Comunitat. Las tensiones sociales y políticas que provocaron denotan muchas veces esa falta de solidaridad entre regiones. Manuel Pulido habla, sin embargo, de las objeciones que provocan este tipo de infraestructuras. Con la directiva europea del agua, los usuarios, los destinatarios finales de esos caudales, tienen que asumir el coste de una obra tan importante. Y deben comprometerse por escrito. Además, debería garantizarse que en los próximos cuarenta o cincuenta años la cuenca emisora, en este caso la del Ebro, tuviera excedentes para poder garantizar agua para el trasvase. «Lo estamos viendo en el caso del Tajo-Segura, y con las predicciones que manejamos para las próximas décadas por el cambio climático, no se puede garantizar».

Así que toca buscar nuevas vías. Y se pone sobre la mesa la desalinización. Según la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, el agua de las plantas ya supone el 60% del abastecimiento en municipios como Alicante, Murcia o Elche. En los últimos años, el precio del agua obtenida mediante este método se ha reducido notablemente por la mayor eficiencia de las plantas. Si hace unos años era de 0,80 euros por metro cúbico, ese precio ha disminuido hasta 0,30 euros, lo que permite que el acceso a este agua sea mayor. Todavía hay algunos problemas, como el coste energético que tiene -no deja de ser una fábrica, de agua, pero fábrica-, no sólo para desalinizar, sino para subir los caudales hacia donde se necesita. En el caso del agua del trasvase es más sencillo, ya que usa la gravedad para llegar hasta las zonas receptoras. Pero, según Pulido, esta forma de obtener el agua es una solución local.

O los caudales que llegan de las depuradoras, donde los últimos tratamientos ya permiten que el agua se pueda reutilizar dos, tres y hasta en cuatro ocasiones. El riego de jardines, la agricultura, el baldeo de calles, los campos de golf, pueden aprovechar un recurso que de otra forma desaparece en el mar. Ahí sí se ha perdido definitivamente, porque, además, al mar no le hace falta. El problema son los derechos de agua adquiridos. ¿Por qué va a usar un regante agua de la depuradora si tiene acceso a la superficial que discurre por la acequia?

¿Qué pasa cuando el agua tiene que llegar hasta el grifo de nuestras casas? Los expertos coinciden en la falta de inversiones en el subsuelo, en toda el agua que se escapa por canalizaciones deficientes. Hay municipios donde estas pérdidas llegan a ser del 50%. Es decir, que se deja escapar la mitad de los caudales que deberían llegar a las casas. Y, según explica Francesc Hernández, es agua que ya no está disponible, no sabemos dónde va y probablemente no sirva para nada.

 

El caso de Benidorm

En este sentido, Melgarejo vuelve a poner la provincia de Alicante como referencia por ese cuidado del recurso. Por ejemplo, Benidorm, donde un 95% del agua que llega al sistema de canalizaciones termina en su destino, donde apenas se pierde una gota por el camino. ¿Y eso cómo se consigue? Con mucha inversión y también con formación, porque «los técnicos tienen una alta capacitación y Benidorm, que es una ciudad muy compleja, ha alcanzado unos niveles de eficiencia que no se obtienen en ningún otro lugar». Todavía queda mucho para que el resto de las ciudades de la Comunitat lleguen a estos porcentajes.

¿Y el precio? El problema es que no tiene mucho que ver lo que se paga en el recibo del agua con lo que se consume. Tradicionalmente se ha usado como cajón de sastre por parte de los ayuntamientos para recaudar en otros conceptos, por ejemplo la recogida de basura. Todos los expertos consultados aseguran que esto es una mala praxis, ya que se aprovechan de la baja morosidad de este recibo, que además está en manos municipales. Nadie deja de pagar el agua. Además, se carga otro tipo de impuestos, e incluso, en el caso de Valencia y su área metropolitana, se introdujo otro concepto, el Tamer, que venía básicamente a pagar el desfalco que se produjo durante años en Emarsa, la depuradora de Pinedo.

Lo que ha quedado en evidencia es que en la Comunitat Valenciana sabemos qué es la escasez, convivimos más o menos bien con periodos de sequía prolongados, que solamente han repercutido en el suministro humano de forma puntual, en poblaciones pequeñas, y con cortes durante el periodo estival, o que afectaban a algunos usos. Pero el panorama que se presenta en el futuro no es halagüeño. Y hay que actuar tanto en la oferta de los recursos como en la demanda. «No demos por buena toda el agua que decimos necesitar», concluye Hernández.

Fte: http://www.lasprovincias.es/economia/escaparate/sequia-amenaza-recursos-20171219002323-ntvo.html

Asistencia a Efiaqua

El Grupo de Economía del Agua ha asistido a Efiaqua, celebrada en el marco de la Feria Internacional de las Soluciones Medioambientales que tuvo lugar en Valencia los días 28, 29 y 30 de noviembre. La asistencia nos ha permitido conocer qué soluciones aportan las empresas del sector a los problemas hídricos actuales. Hacer frente a la situación de sequía se ha convertido un reto que afecta a toda la sociedad. Como parte de este reto, el Grupo de Economía del Agua busca conocer los avances en el sector para enriquecer las opciones de gestión hídrica que actualmente estamos desarrollando. El balance de nuestra asistencia a Efiaqua ha sido muy positivo, gracias a la variedad de enfoques que se han presentado.

Link: http://ecofira.feriavalencia.com/

Conferencias sobre gestión de agua en el área metropolitana de Valencia

Este lunes 18 de diciembre Montserrat acogerá el ciclo de conferencias que pretende diagnosticar los retos territoriales que afrontan los municipios metropolitanos. A través de cuatro ponencias, este encuentro pretende analizar las causas, consecuencias y soluciones del incremento de población masivo que están sufriendo numerosas poblaciones del área Metropolitana de Valencia (AMV), como es el caso de Montserrat. El profesor de la Universitat de València Francesc Hernández (Estructura Económica) centrará su conferencia en la gestión del agua en los espacios metropolitanos.

Link:

http://www.elperiodic.com/pvalencia/noticias/539698_especialistas-analizan-despoblaci%C3%B3n-espacios-rurales-saturaci%C3%B3n-%C3%A1reas-metropolitanas.html

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Sobre Economía del Agua

Somos un grupo de investigación multidisciplinar con más de 15 años de experiencia en el sector de los recursos hídricos.

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